Una historia sin fin: Las empresas familiares I

Basta con ver cómo están distribuidas las empresas en México en relación a su tamaño, para darnos cuenta de por qué es un hecho inevitable, la existencia y prevalencia de las “empresas familiares” en México.

En nuestro país existen un poco más de cinco millones de empresas, las cuales se clasifican por su tamaño de la siguiente forma: Grandes empresas 0.2%, medianas empresas 0.3%, pequeñas empresas 4.3%, y microempresas 95.20%.

Si sumamos las microempresa con las pequeñas empresas, tenemos un total del 99.5% de las empresas en México, que ascienden a 5 118 184, es decir, todas, salvo excepciones.

Siendo ortodoxos en los que se refiere a la definición de una empresa, como un sistema perfectamente estructurado, con funciones organizadas y jerarquizadas que cuenta con los recursos necesarios para producir productos o servicios con el objetivo de satisfacer las demandas de la sociedad, estaríamos diciendo que en realidad no existen muchas empresas en México, pues por microempresas, nos referimos en muchos caso a profesionistas independientes o a pequeños negocios no mayor a 5 integrantes.

Estas pequeñas “empresas” o negocios, según lo dice Roberto Kiyosaki en su libro, “El cuadrante del flujo del Dinero”, las personas que se auto emplean en realidad no son empresarios, ya que ellos mismo son la fuerza de trabajo. En cambio un verdadero empresario es un creador de sistemas que delega en otras personas la función operativa para enfocarse a dirigir el sistema creado.

Sin embargo vamos a incluir a todas las empresa, incluyendo las micro para abordar el tema de las “empresas familiares”. En este tipo de empresas el fundador suele ser la persona que lleva a cabo la actividad central que es producir, ya sea un producto o un servicio y de realizar prácticamente todas las actividades necesarias para la existencia del negocio, es decir: producir, vender, administrar, entregar, cobrar, administrar, por sólo mencionar las más importantes.

Conforme la demanda va en aumento, suele recurrir al apoyo de los familiares más cercanos como son: esposa, hijos, hermanos, tíos, primos, cuñados y en algunos casos los padres.

Podemos observar en ciertos negocios la evidencia de estos hechos. La miscelánea, la papelería, la tienda de abarrotes y los negocios de comida, son atendidos directamente por el dueño y familiares cercanos. En los negocios de comida suele verse que la cabeza es la mujer y el esposo es el personal de apoyo.

Es entendible que esta situación se de en economías donde prevalecen los negocios informales. Sin embargo este fenómeno se traslada a empresas pequeñas y medianas, lo cual le da otro matiz al fenómeno.

No importa que las empresas vayan creciendo y se vayan haciendo más complejas en su administración; la sombra de la familia las persigue. Los mexicanos somos reconocidos en el mundo por la cercanía emocional y apego que tenemos en las familias e inclusive con los amigos. Algo que nos parece muy cercano y natural, es el hecho de que invitamos y seamos invitados, por cualquier motivo, a las casas de nuestros familiares y amigos. Abrir las puertas de nuestras casas a prácticamente todo el mundo no es tan natural en otros países; es más bien algo que se hace de manera selectiva con muy pocas personas. En México, en cambio, hay una cultura de puertas abiertas de nuestras casas; les suena esto de “mi casa es tu casa”.

Pues bien, esto que es motivo de orgullo, trasladado a los negocios, es algo que puede ser factor de verdaderos dolores de cabeza, no solo para el dueño o director, sino para prácticamente toda la familia. La razón es motivo de estudio; ¿Cómo se puede separar el laso emocional y afectivo, de los respectivos papeles dentro de un entorno laboral? ¿Cómo respetar jerarquías y recibir órdenes olvidándose de que es mi hijo o mi hermano?

Como vemos, la naturaleza familiar de prácticamente todas las empresas en México, es un factor clave para entender el éxito o el fracaso de éstas. De hecho, es una de las causas de mortalidad empresarial.

CIDD Centro Interactivo de Desarrollo





  • Acerca de nosotros

    CIDD, Centro Interactivo de Desarrollo SC, es un proyecto de mejora permanente en el campo del conocimiento y la educación, dirigido a las personas y a las empresas, a través de programas que demanda el mundo globalizado y el nuevo entorno laboral.

    Rompiendo esquemas obsoletos y cambiando paradigmas, un grupo de profesionistas en diferentes áreas: administración, negocios, mercadotecnia, ingenierías, diseño, psicología, educación y pedagogía, nos abocamos al diseño de programas que respondan a la celeridad y transformación del conocimiento, el cual ya no puede esperar años para formar a los nuevos cuadros que demanda, no solo el mundo laboral, sino la sociedad en su conjunto.

  • Galería Instagram

  • Diplomados y Cursos